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sábado, 7 de enero de 2017

Asamblea Nacional Constituyente Originaria

Sólo hay que revisar los informes de gestión de la AN en los últimos años, donde se observa una especie de carrera para hacer constantemente nuevas leyes, mientras en las calles la situación se va degradando sostenidamente.
El Estado ha creado  tantas leyes con ‘buena intención' que sin querer ha terminado por asfixiar la libertad y los derechos individuales. “Aunque la constitución nacional garantiza tal cosa, según la reforma tal de la ley especial, ese derecho no aplica, porque según la interpretación del TSJ 25 y 2/4, en caso de luna llena, bla, bla, bla..."😅 

Nuestro Orden legal es un verdadero caos. Y mientras mas leyes creamos para aclarar el panorama, mas oscurecemos los Derechos ciudadanos, y mas convertimos al Estado en una especie de tirano infalible que a la larga terminara regulando hasta la forma en que nos cortamos el cabello. (Como ocurre en Korea del Norte)Nuestra opinión, y la de un creciente numero de ciudadanos, el Frankestein creado es tan imperfecto, que lo mejor es desasmarlo totalmente, para construir un nuevo orden que garantice la libertad que este moustruo nos ha quitado.

¡Hay que desarmar al monstruo!, y es allí donde la idea de una Constituyente cobra sentido. De la misma forma en que nos metimos en esta camisa de fuerza (recordemos que fue vía una constituyente), podríamos salirnos de ella. 

Adicionalmente, una Constituyente nos permitiría barrer de la mesa a toda una dirigencia política cuyos actos son combustible de alto octanaje para la antipolítica, y que se convirtió en una clase o casta de poder que ha subordinando a los ciudadanos a un rol de súbditos.

#SomosCiudadanos
@Ciudadanos_Vzla

jueves, 22 de diciembre de 2016

ANC artículos de la CRBV 347,348,349

Artículo 347 El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución.

Artículo 348 La iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrán tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Concejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral.

Artículo 349 El Presidente o Presidenta de la República no podrá objetar la nueva Constitución. Los poderes constituidos no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente. Una vez promulgada la nueva Constitución, ésta se publicará en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela o en la Gaceta de la Asamblea Nacional Constituyente.

¿Por qué un Proceso Constituyente por Iniciativa popular?

¿Por qué un Proceso Constituyente por Iniciativa popular?

Porque el poder constituyente originario, tendría como protagonista al pueblo, quien definiría y determinaría no sólo la convocatoria, sino también las bases comiciales que regirían el sistema de elección de sus representantes “constituyentes”.

¿Qué debemos y podemos hacer? Podemos sin lugar a ninguna duda, convocar al pueblo de Venezuela, como depositario del poder constituyente originario, a un verdadero Proceso Constituyente en la que se integre la Asamblea Nacional Constituyente por Iniciativa Popular, con bases comiciales fundamentadas en la ética y la verdad que permitan, mediante consultas populares con la Participación de los Venezolanos, aprobar, el Proyecto País que nos pueda unir e integrar en el diseño y reconstrucción del país que aspiramos, en el que podamos vivir en concordia, en democracia y en libertad.

Ahora, es el momento, para que la sociedad venezolana, sin más demora, se reactive y encuentre soluciones estructurales, en paz y con la Constitución como bandera de lucha a esta crítica, costosa y amarga realidad.

Es, imprescindible, encontrarnos como hermanos y buscar soluciones efectivas, a los reales e indignos problemas que tenemos en esta amada Venezuela.

Nos enfrentamos a disyuntivas vitales: Democracia o autoritarismo. Desarrollo o atraso. Venezuela de todos o, sola para un grupo social…

Estas circunstancias dramáticas exigen resultados precisos y demandan decisiones categóricas, urgentes, tanto en el plano funcional como estructural, para integrarnos como Nación y por ende unidos e integrados a una sola República, poder avanzar, evolucionar y alcanzar el mejor nivel de desarrollo posible.

Esto implica, adquirir una visión compartida del territorio nacional y para ello es necesario participar e involucrarnos, en el diseño del país, en el que todos los venezolanos, nos encontremos, reconciliados y reunificados, (no obstante, las diferencias de cualquier orden que existan), con Objetivos e intereses comunes a la totalidad.

El sistema electoral en este proceso constituyente debe ser incluyente, no excluyente. Esto debe garantizar equilibradamente, un sistema uninominal y la representación proporcional de las minorías, así como la representación igualitaria de todos los estados.

En consecuencia, la propuesta de los gochos (como la bautizaron los guariqueños) plantea que, básicamente, las Universidades, el movimiento estudiantil, las Iglesias, religiones diversas y demás sectores sociales, entre otros, apoyado por todos los venezolanos, seamos quienes promovamos e impulsemos el Proyecto País Venezuela Reconciliada y la convocatoria al poder Constituyente originario, por Iniciativa Popular y en un ambiente de debate y reflexión, definir entre todos, en forma coherente, el tan ansiado paso del fracasado modelo centralista por una constitución que refleje un moderno estado federal de poder descentralizado primermundista.

Así, esta asamblea constituyente originaria seria, una solución, en paz… y no una “salida”.

José Vicente Haro
Prof. Derecho Constitucional en la UCAB

Fuente: Noticiero Digital

Asamblea Nacional Constituyente Originaria

Una Constituyente originaria, nunca la hemos tenido, Todavía no se ha materializado en Venezuela una verdadera constituyente de abajo hacia arriba que, decida el modelo de país que queremos, teniendo como protagonistas a los venezolanos.

Todas las constituyentes en Venezuela desde la de 1819 hasta la del 1999 han sido convocadas e impuestas desde el poder o sea todas han sido, Constituyentes derivadas, por eso no han sido verdaderos pactos sociales, sino pactos entre factores políticos, que siempre han instaurado estados federales de poder centralizado a lo largo de nuestra historia y así hemos visto, sobre todo, durante los últimos 32 años, desgobierno e incumplimiento de las promesas e ilusiones ofrecidas, porque desde el viernes negro, en febrero de 1983 para acá, ese modelo centralista, cumplió su ciclo de vida o sea sencillamente… colapso.

Las Constituciones del modelo centralista, han sido permanentemente violadas (cumplieron su ciclo), el caos institucional hoy día, es evidente: corrupción, despilfarro, indolencia, incompetencia, inconsciencia e ineptitudes a granel, cuyos productos se reflejan en la forma arbitraria e ilegal, de aprobar y ejecutar la política. Ha Prevalecido, ayer y hoy, con mucha frecuencia, el criterio arbitrario, ilegal e incluso inconstitucional, que ha postrado a Venezuela, en un país tercermundista, cada vez más subdesarrollado y desesperanzado (Leer: Crisis venezolana, causas y soluciones).

Venezuela está en un momento constituyente.

Sin embargo, con la experiencia acumulada, el pueblo puede contar hoy con una propuesta de un Proyecto País, para una Venezuela Reconciliada, con su marco legal-constitucional, para construir un nuevo y mejor país, basado en la necesaria y atrasada decisión de cambiar, el modelo de estado federal de poder centralizado, verdadero culpable de habernos traído a esta nefasta situación actual, por el moderno modelo de estado federal de poder descentralizado, que es el que implementaron y usan actualmente todos los países del primer mundo que tienen hoy día las calidades de vida más altas del planeta tierra. (Leer: Proyecto país Venezuela reconciliada).

Por ser el poder constituyente originario, la máxima expresión de democracia, nunca antes invocada por los líderes políticos nacionales… es inédita, tanto en su concepción cómo en su procedimiento, es la única fórmula que permite directamente, desde la base misma del pueblo, sin conciliábulos, y de manera transparente y consensuada, la participación originaria de la soberanía popular, en conformidad con el espíritu del constituyente de 1999.

Por ser poder constituyente originario, el convocante, la asamblea constituyente originaria, puede realizarse, sin intervención de los poderes constituidos: CNE, sala constitucional del TSJ, etc., y estos no pueden obstaculizar, ni la convocatoria, ni modificar las bases comiciales.

José Vicente Haro.
Prof. Derecho Constitucional de la UCAB.

Fuente: Noticiero Digital

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Asamblea Nacional Constituyente

La Asamblea Nacional Constituyente y las crisis de Venezuela. Siguiendo el tema del célebre libro del recordado Manuel Caballero, conviene comenzar recordando que la Asamblea Nacional Constituyente ha sido constantemente invocada por los venezolanos como mecanismo para sortear las muchas crisis por las cuales hemos atravesado.

Una Asamblea Constituyente fue la que los venezolanos organizaron en 1810 para separarse de España. Algo similar se hizo en 1830, ahora, para separarse de la llamada Gran Colombia. Luego de la crisis del gobierno de José Tadeo Monagas, en 1858, Julián Castro organiza una Asamblea –llamada “Gran Convención Nacional”. 

Algo parecido se hizo para zanjar la Guerra Federal (1864). Nuevas revueltas y nueva Asamblea Nacional Constituyente, ahora, en 1893. Cipriano Castro tuvo su Asamblea en 1901, y su compadre, el General Gómez, tuvo algo parecido a una Asamblea Constituyente en 1914. Quizás para superar el gomecismo, fue convocada una nueva Asamblea Nacional Constituyente en 1947. 

Y para intentar superar a quienes quisieron superar al gomecismo, se convocó a una nueva Constituyente en 1999. Como se ve, no es la primera vez que se plantea, como solución a una crisis, una Asamblea Nacional Constituyente.

Lo peculiar de la propuesta recientemente realizada, es que a diferencia de los ejemplos dados, la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente no queda ya a la libre decisión de quienes asuman la iniciativa –como de manera indebida sucedió en 1999- sino que ahora, esa convocatoria deberá efectuarse de acuerdo con la regulación de la Constitución de 1999, bastante parca, por cierto.

Por: José  Ignacio Hernández 

Fuente: Prodavinci.com