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lunes, 4 de mayo de 2020

Lo que la gente quiere

Julio César Reyes
Opinión por:

Julio César Reyes
@juliodemocrata2 

Sin duda el mundo no será el mismo, Latinoamérica quedará muy marcada en materia social. Llevamos décadas en la Región con gobiernos que sólo han aumentado el populismo, la corrupción, la pobreza y la desigualdad social. Venezuela no se ha escapado de ello, a pesar de los tiempos difíciles que atravesamos los venezolanos, seguimos   reclamando por una clase política seria, responsable, coherente en discurso y acción. 

Dónde la prioridad sean los ciudadanos, las familias, la República y el retorno urgente de la institucionalidad. El reto hoy es tener la capacidad de construir desde la paz (si la paz), las balas, la persecución, la muerte, la cárcel por opinar o exigir nuestros derechos fundamentales, jamás logrará que nuestra sociedad avance.

Todo lo contrario, el venezolano quiere descansar ya de tanto sufrir y de odiarnos, al punto más cruel y despiadado. La maldad de algunos sectores políticos de ambos bandos polarizados extremistas debe parar, en el medio de su "Guerra" por el poder a costa de lo que sea, se lleva por medio a la mayoría que sueña con un país viable en todos los sentidos, comenzando por la PAZ, no la de los sepulcro. La Paz en la convivencia normal y del desarrollo de cada ciudadano, de la vida misma del país en materia social, económica y político con altura. 

En este tiempo duro la clase política debe  convertirse en verdaderos representantes de la gente, rescatar el camino de la política real y sus aristas diversas, sin muertos ni balas, sin perseguidos o enjuiciados por la maldad de quiénes se creen "omnipotentes todopoderosos" esto para ambos extremos del poder político actual, haciendo la salvedad que la responsabilidad más grande la tiene quiénes ostentan el poder de las instituciones públicas y de las fuerzas de seguridad del estado. No es descabellado pensar en la promoción de un nuevo pacto social que permita sanar tanto odio, división e injusticia. 

Qué logremos consolidar verdaderamente acuerdos en pro de la gente y el país, entre toda la diversidad de actores de la vida nacional. ¿Difícil? ¡Sí! Pero siempre valdrá la pena intentarlo, por Venezuela y la vida. Trabajemos por la construcción de la  CONFIANZA en la gente, esa capaz de lograr una transición política que deje los menores saldos posibles de dolor, división y sufrimiento en nuestra sociedad, para brindar la legitimidad y solidez necesaria que nos permita avanzar y establecer mínimos acuerdos políticos serios y con compromiso real  capaz de generar políticas y reformas estructurales y transformadoras en aras de una mayor igualdad de JUSTICIA  posible,  para la paz y la reconciliación de los Venezolanos, sin impunidad.


jr2482@gmail.com

viernes, 3 de enero de 2020

Predicar desde el ejemplo

Opinión por:
Julio César Reyes 
Activista político.
@Juliodemocrata2



Predicar desde el ejemplo.



"La oposición venezolana debe convertirse en el ejemplo de la sociedad".

¿Serías parte de una causa si vieras que los que la impulsan no muestran la voluntad para lograrlo?

La situación económica y social de Venezuela es un clima muy gris para los venezolanos, todas las encuestas y sondeo realizados muestran una gran desconfianza por la clase política actual. Pero es que se han dado unos show increíbles, pero ciertos, la capacidad impresionante para seguir errando y la poca humildad en reconocer los errores y desaciertos, sin contar con los penosos casos de corrupción y las constantes guerras internas opositoras. Sin duda este país si ha aguantado vainas, diría mi abuela.

Ningún proyecto político por muy viable que sea llegará a puerto seguro, mientras no exista la capacidad política de generar confianza en la gente, mientras quiénes se atribuyen el "liderazgo" coyuntural actual no muestren la disposición de rectificar, corregir, escuchar y sumar otras voluntades que se unan para construir esa vía a seguir por todos. Los venezolanos somos creyentes sin duda, la gente exige a los políticos COHERENCIA porque a pesar de las circunstancias sigue viva en la mayoría la esperanza de "salvar a Venezuela".

La oposición venezolana debe ser la primera en dar ejemplos desde lo interno, mostrando respeto, reconocimiento a las diferencias internas, tolerancia, democracia real, honestidad, transparencia, desprendimiento a las aspiraciones personales, acompañamiento a las luchas sociales, con debates de altura y posición política que tenga como prioridad la gente, la República y la democracia. Predicar con el ejemplo  acciones éticas y morales, día a día para construir la confianza necesaria que permita la conexión ciudadana con la cosa política; no es llevar a cabo una buena actuación y algún logro en una coyuntura determinada como la del 23 de enero y esperar que sea recordada por ello toda la vida, no se trata de una explosiva y visceral oratoria sin lógica propia de la política que sólo causa minúsculos aplausos en el público extremista.

Los ciudadanos exigen unión y no creen en salidas tormentosas que agraven más su situación, el cambio es la clave para la oposición TODA, el cambio excita y asusta a la vez cuando la situación es insostenible, cuando ya no damos más, el cambio se transforma en esperanza y renueva las fuerzas. El reto es que la oposición muestre de manera sincera ese cambio interno que se nos reclama, que permita el avance y la confianza para juntos poder construir esa vía para transitar a la Venezuela posible, tenemos que lograr el entendimiento social, que los ciudadanos tenga claro que nuestra lucha es por la familia venezolana y no por aspiraciones individuales o de élites hambrientas de poder, ese es el reto.

Esta más que claro que en la confrontación la oposición la lleva perdida, y es que el sistema perverso en el poder además de contar con las fuerzas armadas, policiales y para - policiales, también cuenta con todo el aparato institucional secuestrados por ellos. Tenemos que volvernos estrategas y usar las herramientas políticas y ciudadanas. No hay nada más poderoso que un pueblo lleno de esperanzas, motivado, bien conducido por sus liderazgos, y además con una estrategia solida y acompañada por las mayorías. Pero insisto hace falta un gran concejo opositor donde podamos vernos las caras las distintas fracciones de la oposición, para conciliar y trabajar juntos en el mismo objetivo ¡salvar a Venezuela!.

Han pasado 20 años de confrontación con el modelo socialista perverso en el poder, y a lo interno de la oposición. La auto revisión nunca esta demás, para evaluarnos y avanzar, CEDER no es sinónimo de perder y en política menos; todo en Venezuela nos lo han cambiado para gris, pero nunca es tarde para levantarnos y construir de nuevo, sin sectarismos ni prejuicios que dividan, trabajando juntos codo a codo por Venezuela. El ¡Sí podemos! Debe ser el combustible para el motor de la salvación de Venezuela, debe ser eso contagioso emocional de las parlamentarias de 2015, que levante la moral de todo un pueblo al que la barbarie ha querido quebrarle su dignidad.

Es el reto para la oposición venezolana este 2020, Venezuela lo merece...

jueves, 15 de agosto de 2019

"El aquí y el ahora"




Por: Julio César Reyes 

Activista político.

El extremismo en tiempos tan difíciles como el que atravesamos debe moderarse para poder examinar alternativas que permitan resolver "el aquí y el ahora" de los ciudadanos. Los venezolanos necesitamos de esos acuerdos, de esas razonables alianzas que no necesariamente serán eternas. (Así leí en un grupo whatsaap). Nos pasamos el tiempo en críticas y "descalificaciones", y no hacemos NADA por tratar de agrupar a todas las fuerzas que se oponen a la dictadura. No entendemos que lo prioritario, lo urgente es ponernos de acuerdo TODOS para dar fin a la tiranía y evitar más muertes y dolor. A título personal sin ser etiquetado de "PRO NADA", sólo me ocupa el interés de una salida menos tortuosa para mis con - ciudadanos.

Considero: 
1. Quiénes coincidimos con la negociación cómo la vía para la solución a nuestra crisis, debemos seguir trabajando por tratar de lograr la Unión Superior  de todos los factores de la vida nacional, la única agenda debe ser los puntos de coincidencias; en el marco del respeto y reconocimiento de todas las fuerzas que se oponen a la dictadura. No podemos seguir sumergidos en las dudas y la desconfianza.  

2. Otros le apuestan a la intervención ¿Cómo se come? ¿Cuál son los pasos?

3. Otros esperan que desde afuera nos hagan el mandando y sólo hay gritos y vísceras que poco aportan. Mientras el hambre y la desidia en la gente avanzan, vale la pena ponernos de acuerdo y salvar a Venezuela.

Mientras no seamos  capaces de entendernos y respetarnos no lograremos el acompañamiento de los ciudadanos,  de seguir en las descalificaciones que es  el alimento para la desconfianza, más abono será para la anti política, a estas alturas ya debíamos tener el aprendizaje de los errores que hemos cometido los PARTIDOS, LOS POLÍTICOS. La lejanía de los ciudadanos con la Cosa política se hace cada vez más notorio y Venezuela necesita CONFIANZA, y los únicos que podemos generarla en el caso político somos los políticos, ¡Venezuela la reclama! y urge trabajar por ella. Los venezolanos necesitan liderazgos que los orienten y les planteen con responsabilidades soluciones a su sufrimiento, entendiendo que ellos (los ciudadanos) también son necesarios y fundamentales. Nos urge, insisto, en ser "impopulares ante la popular mentira". Las dudas deben ser vencidas por las negociaciones internas de la oposición toda, que permita generar la confianza y el respeto puertas adentro, para contagiar a los ciudadanos y ganarnos la confianza que nos permita en estrategia avanzar JUNTOS y nos haga fuerte ante Goliat (tiranía).


martes, 9 de julio de 2019

Dejemos los mensajes políticos confusos




OPINIÓN por:
Julio César Reyes 
- Activista Político
Sec. General Nacional Adjunto de Nuvipa -

Expreso mi profunda preocupación ante lo que parece un empeño errático de seguir sembrando la desesperanza y la desconfianza en los ciudadanos, estamos teniendo un grave error de comunicación con la gente, seguimos muy lejanos de esa conexión comunicacional que motive a los ciudadanos a participar en la cosa política. Quienes si saben aprovechar y muy bien, son los extremos radicales de ambas partes (Status Quo), la oposición comete el error de anunciar “A” y hace “B”. Apenas el fin de semana pasado se anunció que la Asamblea Nacional aprobaría el tan anhelado TIAR (ojo tengo mi apreciaciación sobre ello, por cierto no coincide con las expectativas que algunos irresponsables quieren hacer creer), y ya el lunes la propuesta del orden del día para la Asamblea Nacional del día  martes había cambiado, único debate en agenda es sobre el informe presentado en la ONU por parte de la Alta comisionada para los derechos humanos. De inmediato surge la preocupación y la pregunta ¿hasta cuándo vamos a seguir sembrando dudas en la gente? Vamos a seguirles el juego a la desconfianza y desesperanza que emanan las redes sociales y muy bien inducidas por los extremistas. (“Intento reseñar es el mensaje confuso que no orienta ni saca de las dudas a los ciudadanos”).

Es urgente rescatar la CONFIANZA de los líderes en la gente, es necesaria para cualquiera de los escenarios que se han asomado, que puedan dar la Libertad y devolver la democracia a Venezuela. Los que acudimos al llamado del pasado 5 de Julio sabemos que no se lograron las expectativas que se tenían, y no por la gente precisamente; los políticos NO ESTAMOS dando un mensaje claro, serio, responsable que permita la orientación a los ciudadanos. Me detengo acá para decir: incluso las organizaciones políticas emergentes NO ALINEADAS EN EL G4, pero que aportan trabajo, organización, movilización y apoyo, tampoco tenemos clara las estrategias y carecemos de comunicación / información de las actividades o decisiones que se toman; estamos cómo la mayoría de los ciudadanos, confundidos y además con una espada de Damocles detrás que te punza si te a través a decir la VERDAD, que la “no conducción política en la calle” hace evidente. La gente no tiene claro ¿cómo estamos? Ni ¿cómo vamos? Nuestro decir no es el hacer, pareciera que ciertos “liderazgos políticos” les importa más el marketing de las redes sociales que el sufrimiento inhumano de la gente más vulnerable producto del perverso sistema actual; el 5 de Julio no hubo conducción política en la calle, es una verdad que debemos asumir, pero que además ha venido haciéndose muy frecuente en cada convocatoria o agenda de calle ¡y hay que corregirlo ya! Seamos sinceros, hay mucha gente aún por fuera y no hacemos los esfuerzos por convocarlos.

Nuestros reiterados errores los alejan más y no hemos oído sus planteamientos ¡es la verdad! nos toca ser IMPOPULARES, hagámoslo en la dirección correcta y la comunicación efectiva que desplace a la POPULAR MENTIRA, decidamos si queremos seguir hablándole al MUNDO minúsculo de las redes o a esa gran mayoría del CENTRO que según las más importantes encuestadoras del país dicen que no se identifica con el sistema perverso actual, pero tampoco con la llamada ALTERNATIVA DEMOCRATICA opositora; ese más del 50% de los ciudadanos que apoyan una salida pacífica negociada por la vía electoral (lo que pide la comunidad internacional por cierto). Eso dicen las encuestas, nuestra gente nos grita: ¡ORIENTACIÓN! y seriedad, quienes de alguna manera tenemos incidencias en la política nacional debemos hacer la política real basada en los temas de la gente y el sufrimiento que ha causado tanta demagogia populista farandulera.  Y cierro con un petitorio al Presidente encargado Juan Guaidó, a favor de la UNIÓN, oiga a todos los sectores de la vida nacional ¡a todos! oiga a otros factores políticos que quizás aún no nos acompañan pero que deben estar, oiga a todas las iglesias sin exclusión, oiga a las organizaciones políticas emergentes que estamos en los distintos frentes de lucha por Venezuela y en respaldo a la Asamblea Nacional, pero que nos cuesta ser oídos por el sistema “tradicional opositor”. El futuro del país no se puede lograr en parcelas, por protagonismos individuales o partidistas, es tarea de todos.
   

martes, 2 de julio de 2019

OPINIÓN - Políticos divorciados de los ciudadanos.

OPINIÓN por:

Julio César Reyes
Activista Político. 
Sec. General Nacional Adjunto de Nuvipa -


Políticos divorciados de los ciudadanos. 

Sabemos del colapso del sistema político actual y los múltiples factores que le rodean, la corrupción quizás es la que más predomina, al punto de que los ciudadanos no CONFIAN en la clase política actual del STATUS QUO (PSUV / MUD), pero tampoco en nadie que practique o se identifique con la *POLÍTICA*, colocando a todos en un mismo saco. Para el común, el político no es más que un corrupto mentiroso, que funciona por conveniencia propia y no por la nación. ¿Motivos? Seguro tendremos de sobras, (no ahondaremos por ahora en esta otra verdad), lo cierto es, quienes tienen como vocación la política como concepto de servicio a los más vulnerables y a la nación, pero, que además trabajan para convertirse en un nuevo referente político (que los hay aunque le cueste creerlo), el sistema los opaca y son los *“bichos raros que nadie les ve”* y que los medios o redes no promocionan -¿por omisión o adrede?- la mayoría de los ciudadanos se encuentran divorciados del “liderazgo político”, y por ende de la participación política necesaria para esté difícil tiempo, donde es la vida la que está en juego. El venezolano de a pie no tiene un referente político distinto en la narrativa, discurso, propuesta, solución y acción de los que ya existen. Hablar de políticos es hablar de CORRUPCIÓN, de los anti valores, de irresponsabilidad y de personas sin éticas ni escrúpulos, han sido 60 años en esta ruleta para la gente. El “acompañamiento” de la sociedad a los políticos hoy es meramente desde la incertidumbre y la sub – vivencia, el hambre y la crisis nos hace mover sólo por la necesidad de una salida ¡cual sea! Con tal que frene el hambre, las muertes a faltas de medicamentos y la motorizada diáspora venezolana.

El “liderazgo político” venezolano se ha vendido, o promocionado en los últimos tiempos solo a través de nombres; caras; carisma; showman o el trading topic de las redes sociales y no por lo que puedan representar. Más allá de las fotos y el centimetraje mediático sin importar si su prioridad cuenta con un proyecto país. Hemos votado en los últimos años por las CARAS y no por la mejor oferta que ponga en desarrollo al país, ante esta verdad, Venezuela requiere hoy de hombres y mujeres con compromiso social real que vaya más allá de la entrega de una canasta para bebé o sopa. Gente preparada académica mente, espiritualmente y humanamente capaz de oír y atender a los ciudadanos más vulnerables, esos que a pesar de sus escasez social también sueñan y ríen. Gente capacitada para gerenciar esta nación con la participación de todos, líderes emergentes temerosos de Dios y sin pasados que arrastren pobreza y desdicha a los ciudadanos. Políticos que no promuevan revanchas ni desplazados, todo lo contrario, referentes políticos positivos que alcen las banderas de un “Gran Acuerdo Nacional” que traiga el desarrollo y los avances necesarios en pro de calidad de vida para las familias venezolanas (Nación), es la imperiosa urgencia que reclaman los ciudadanos a sus políticos hoy. Quienes desde una visión distinta al Status Quo hemos asumido hacer política en este tiempo; no somos responsables del desastre que el sistema en 60 años ha causado en Venezuela, de lo que si tendremos responsabilidad es de no permitir que la anti política y lo anti familia sigan dirigiendo los destinos de la NACIÓN. Parafraseando al PAPA Francisco en la toma de su papado: “La Política es lo más cercano a Dios, pues ella permite que ayudemos y transformemos la vida de los más vulnerables”. Los líderes políticos debemos orientar, acompañar y guiar a nuestra gente, esa debe ser nuestra prioridad, asumamos el reto de trabajar para “líderizar” políticamente a Venezuela, debemos entender que nuestro rol principal en este tiempo es ser los orientadores y acompañantes de los ciudadanos, especialmente de los que más sufren, que tenemos que derrumbar los discursos y mensajes de “medias tintas”, hablar con la verdad y la responsabilidad que amerita la conducción política y compleja del país, incluso ser impopulares en los temas donde la POPULAR MENTIRA se imponga. El nuevo liderazgo debe imponerse y negarse a seguir sometidos "en el mismo saco" de los que han gobernado a esta nación desde la anti política cultivadora de la perversión y corrupción. Venezuela reclama a líderes con ÉTICA, PRINCIPIOS, VALORES DEMOCRATICOS, PROFESIONALISMO, NACIONALISTAS, CONSERVADORES EN LOS TEMAS FAMILIA, DEFENSORES A ULTRANSAS DE LA SOBERANIA (en toda su expresión), no podemos dejar solo en las manos del mundo los destinos de la PATRIA, los venezolanos somos los garantes de la construcción de la nación que merecemos y que soñamos desde hace tiempo.

Los venezolanos necesitamos un nuevo referente político en quien confiar para darles las riendas o la conducción del país, el PSUV no es inmune a la DESCONFIANZA, en su “liderazgo” predomine el chantaje, miedo y control social de quienes están en la cúpula de esa organización, ellos también necesitan en quien confiar, no son ajenos a las carencias sociales y económicas por la que atravesamos. Para ellos también estamos obligados a trabajar y dirigir nuestro mensaje, distinto al odio, y a la persecución del pensamiento, al revanchismo. Esto no quiere decir que se avala la IMPUNIDAD, la justicia prevalece por sobre todas las cosas. La nueva casta política joven que se levanta en todos los partidos políticos y que tienen valores de servicio, familia y nación arraigados, tiene las cualidades para devolver la esencia real a la política (el servir a la nación y su gente), toca ahora crear esa narrativa discursiva y de acción esperanzadora que se materialice en propuestas concretas, serias y de alcance para todos los sectores de la vida nacional que devuelvan la confianza en la gente, donde más que profundizar en los problemas y en la crisis, hablemos de políticas correctas para el desarrollo del país, impulsar el - ¿Cómo sueñas a Venezuela? - Y desarrollar los  planes para desmontar al sistema oprobioso del imaginario de la gente. Que las acciones de estos nuevos referentes sean un constante ejemplo para los ciudadanos y juntos en CONFIANZA podamos lograr la transformación del país.

jueves, 20 de junio de 2019

OPINIÓN - Si comunicamos, confiamos.



Julio César Reyes
OPINIÓN Si comunicamos, confiamos

Por: Julio Reyes
Activistapolítico
Secretario general nacional adjunto de Nuvipa

El Presidente (E) de la República, Juan Guaidó, mantiene la ruta. Saludamos al equipo que nos representó en Oslo, y es que no damos por cerradas las puertas de las negociaciones, jamás condenaremos que se busquen salidas pacificas a la atroz crisis que vive nuestro país.Tengamos clara la ruta, todo la sabemos, no hay motivos para confusiones, hemos visto todo lo que se ha avanzado desde el 10 de enero, fecha en que inició la usurpación en nuestro país. La más clara señal es el apoyo de más de 60 países, naciones cuyo norte siempre han sido los comicios como fórmula para superar la coyuntura de hambre y miseria que nos deja el mal llamado Socialismo del Siglo XXI.

Las elecciones libres son el objetivo de la ruta ¿o no?. Son muchos los escenarios, los tableros en pro de la Libertad de Venezuela, los que permitirán la reinstitucionalización de las instituciones públicas y reponer el hilo constitucional. Esa es la meta. 

Todos los tableros son válidos, incluyendo Oslo, la presión internacional obligaba a la oposición a asistir. El país que está más allá de Twitter lo entiende pero exige claridad a la hora de transmitir resultados. 

Presidente Guaido, permitame hacerle una recomendación: Tenemos, estamos obligados a generar, cultivar y cuidar la confianza. los políticos estamos obligados a orientar a los ciudadanos. No estaba de más comunicar que se iría a Noruega y bajo qué términos o estrategias asistíamos. Se han vuelto a despertar las vísceras de los "guerreros del teclado". La no comunicación/orientación es caldo de cultivo para los histéricos que todo atacan según las emociones del momento, trabas que no aportan para salir de esta pesadilla llamada chavismo/madurismo. 

Sería prematuro esperar resultados, confiamos en nuestra representación, y en la experticia en temas de negociación de Noruega. Los usurpadores intentarán ganar tiempo para dividir a la oposición y confundir a los venezolanos, sabemos que se equivocarán.

Nuestra ruta es: Cese de la usurpación, Gobierno de Transición y Elecciones Libres. Aprovecho para sugerir a la Asamblea Nacional y a los factores que integramos a la oposición, la urgente creación de una política inmediata de comunicación para mantener informado al país sobre el tablero de la negociación.

Para los venezolanos la negociación les genera un entendible miedo, sabemos de los antecedentes del pasado. Pero, hoy es distinto, los hechos de los últimos meses lo han demostrado. Guaidó trajo de nuevo la esperanza, motivó de nuevo la movilización de calle y generó confianza en la gente, por eso estamos obligados los políticos a mantenerla y cuidarla. La comunicación y la orientación hoy son fundamentales para la política democrática venezolana.https://twitter.com/